En el mundo de la espeleología y el descenso de cañones es frecuente ver una cara de interrogación cuando instalas una cuerda lo suficientemente larga en una vertical de una altura determinada y cuando crees que la cuerda llega al final te llevas la sorpresa de que no es así. ¿Que ha sucedido? Puede ser que la vertical tenga más altura de lo que pone en la topografia pero lo normal es que esa cuerda ya no mida lo que pone en la punta y ha encogido.

Las cuerdas semiestaticas debido a su composición van encogiendo a lo largo de su vida, especialmente en las primeras veces que entran en contacto con el agua. Durante el mojado se hinchasn y luego encogen.

 Hay que tener en cuenta que los valores que los fabricantes facilitan en las instrucciones de uso, son muy inferiores a los reales ya que la prueba de encogimiento se realiza sin secar la cuerda, tal como la norma indica.

Por otro lado este proceso de mojado es necesario para muchas cuerdas para estabilizarlas y evitar el deslizamiento de la camisa sobre el alma. Consiste en mantener la cuerda durante 24 horas en agua y después secarla a la sombra.

Algunas marcas como Kordas tienen unos procesos productivos como estability por el que la cuerda viene encogida de fábrica y evita al usuario el gran encogimiento que se produce al principio aunque la cuerda sigue encogiendo después. Este acabado viene en los modelos de cuerda dana e iris.

¿Y cuánto encoge la cuerda?

Una cuerda normal el primer día que entra en el agua encoge entre un 4-8%, una cuerda con tratamiento lo hace un 2% aproximadamente. Una cuerda normal encoje más de 12% en unos 50 usos y una cuerda con tratamiento entre un 5 y un 8%.

Por tu seguridad revisa la longitud de la cuerda cada cierto tiempo y marca la nueva medida.

Ten en cuenta que este fenómeno no tiene que ser simétrico por lo que la marca del centro de la cuerda puede que a lo largo del tiempo no esté en ese lugar.